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“Hay muchas empresas de Estados Unidos que están buscando ecosistemas en Latinoamérica”

Tras asistir al  “Global Corporate Venturing & Innovation (GCVI) Summit” realizado en Estados Unidos a fines de enero, Rafael Wadnipar, gerente de nuevas plataformas de MASISA, asegura que tanto la región como Chile en particular es vista con buenos ojos por las grandes corporaciones del país del norte. Asimismo, señala, la tendencia global es a encontrar “strategic fit” entre empresas y startups, con fondos cada vez más verticales, que apuntan a una industria en particular. “Se acabó el generalismo, ahora hay mucha más especificidad y foco”, explica.

Chile fue uno de los tres representantes de Latinoamérica – junto con Brasil y México – presentes en la última “Global Corporate Venturing & Innovation (GCVI) Summit”, una cumbre realizada en California que convocó a más de 800 ejecutivos de empresas de todo el mundo,  y que tuvo de panelistas a importantes empresas y fondos corporativos como Intel Capital, Qualcomm Ventures, Amazon, Samsung y Google, entre otros.

MASISA fue parte de la delegación chilena, con Rafael Wadnipar, gerente de nuevas plataformas, a la cabeza. Sobre las grandes conclusiones desprendidas de la cumbre, las tendencias globales en Corporate Venture Capital (CVC) y la posición de Chile en el mapa global de innovación, hablamos con el ejecutivo.

¿Cuáles fueron las lecciones aprendidas tras esta cumbre?

Lo principal es que la mayoría de las corporaciones que están haciendo CVC están uniendo el Corporate Venture Capital con los objetivos estratégicos de la organización. Nosotros en MASISA decidimos que el CVC y nuestra aceleradora, MASISA Lab, estén muy en línea y que haya strategic fit, es decir, mucha consistencia y alineamiento entre los objetivos que nosotros queremos como empresa y las startups. Antes había muchas aceleradoras que, sin importar la estrategia, apoyaban negocios y buscaban rentabilidad, pero nosotros no estamos buscando necesariamente rentabilidad primera de la inversión, sino más bien encontrar cuáles son esas capacidades futuras que la organización necesita llevar adelante y con el ecosistema de innovación desarrollarlas.  Por tanto, respecto de buenas prácticas no estamos lejos de los estadounidenses en cuanto a metodologías y gestión de nuestro portafolio. Eso sí, es necesario generar un poco más de formalidad en definir KPIs y metodologías para seguir este strategic fit.

Otra buena práctica es que definitivamente tenemos que conectarnos mucho más con los fondos de capital. Nosotros hoy en día estamos conectados con Dadneo y UDD Ventures, tenemos que seguir desarrollando eso. Estuve en el ecosistema más grande del mundo y evidentemente allá los valores son muy distintos, las inversiones son contadas en billones de dólares, pero si bien no somos comparables en escala tenemos que contactarnos con fondos de capital para escalar nuestro tamaño de ticket e inversión en las startups, y sobre todo aspirar a desarrollar estas iniciativas en otros mercados.

¿Cómo se ve Latinoamérica y en particular Chile en el ecosistema estadounidense?

Hay muchas empresas de los Estados Unidos que están buscando también ecosistemas en Latinoamérica. Hoy están viendo únicamente a Brasil, pero están empezando a ver a Argentina y con muy buenos ojos a Chile. En general las compañías en Estados Unidos se están quedando chicas y están buscando otros estados emergentes. India definitivamente es un foco, los mercados asiáticos, y están empezando a explorar Latinoamérica,  esto ya que se han dado cuenta que algunas economías están mucho más estables. De hecho,  2018 fue un año récord en participación internacional de VC de ese país: 1 de cada 4 tratos de las 50 mayores compañías de tecnología se hicieron fuera de Estados Unidos.

Hay una valoración del emprendimiento en Chile, y de hecho casi todos me hablaron del rol del gobierno chileno y Start-Up Chile, lo cual habla muy bien del posicionamiento del país en la industria de la innovación, donde a Chile se le ve como un mercado piloto, con mucho apoyo del gobierno e instituciones. La escala no nos acompaña, pero sí se reconoce el valor del mercado chileno para lanzar iniciativas vanguardistas.

Siendo nosotros una de las pocas compañías de CVC que hay en el ecosistema en la región y la única de la industria maderera, definitivamente hay una gran oportunidad para MASISA y MASISA Lab de empezar a conectarnos con estos fondos de capital, porque podrían apalancarnos, y así desarrollar por un lado softlanding para nuestras startups o, por qué no, desafiarnos a que otras startups del mundo puedan venir a Chile.

¿Qué montos de inversión se están viendo en el mundo?

En comparación con 2011, cuando se comenzó a hacer seguimiento del Global Corporate Venturing, la cantidad de rondas se ha triplicado (de 847 a 2.556) y el total de dólares en ellas se ha multiplicado casi siete veces. En 2018, las inversiones globales de CVC alcanzaron los $180 billones de dólares, de un total de 255 billones en Venture Capital. Como era de esperar, el número de corporaciones activas también ha crecido a lo largo de los años: de 399 en 2011 a 1.466 a fines de noviembre de 2018.  La mayoría de estos inversores corporativos provienen de los Estados Unidos, Asia Pacífico y Europa. Solo en Estados Unidos, en 2018 hubo 724 deals por un monto total de US$44.5 billones.

¿Cómo estamos nosotros posicionados en ese sentido?

Nosotros, en toda Latinoamérica, invertimos lo mismo que invierte Austin Texas en startups. Nuestras fases más tempranas de inversión son de entre 50 mil y 150 mil dólares promedio por startup; ellos invierten de 1 a 5 millones de dólares en las fases más tempranas y la mayoría de los fondos son medidos en billones. Por ejemplo, Intel Capital ha invertido 12,3 billones de dólares, en más de 1.500 empresas en 57 países en el mundo. Esto no significa que debamos tener ese tamaño de fondos, allá son mercados mucho más desarrollados, pero yo creo que tenemos que de alguna manera asociarnos más entre distintos actores del ecosistema y ampliar el tamaño de los fondos si queremos aspirar a estar en las grandes ligas. Creo que tenemos que acercarnos al millón de dólares, haciendo asociaciones con fondos de capital.

Por ejemplo, ahora en Miami establecimos contacto con una empresa, de capitales chilenos, que está poniendo mucho ojo en Latinoamérica, lo que nos permitiría conseguir fondos de capital de emprendimiento para ir a otros mercados o para que compañías de esos otros mercados operen en Chile.

El volumen de startups en EE.UU. también es explosivamente superior, proporcional al dinero invertido; aquí el número de proyectos se cuenta en centenas – nosotros tenemos un portafolio cercano a 20 startups – mientras que las compañías allá nos hablaban de mil hacia arriba. Allá el mensaje fuerza es “entre mayor es tu pozo de inversión, mayor tiene que ser tu red de alianzas”, para hacer apuestas masivamente superiores en diversas industrias.

¿Cuál es el foco de los CVC actualmente? ¿Hacia dónde apuntan?

Los CVC están empezando a invertir en verticales, y en muchos casos en una sola vertical. Se ven pocas compañías que “le dan a todo”; hay estrategias muy específicas con objetivos bien claros. Eso es algo que está cambiando, ya que antes era tirarle a la bandada y pegarle a uno. Ahora es capital de emprendimiento focalizado que está muy asociado a lo que nosotros como MASISA también queremos, que es estar focalizados específicamente en tecnologías para la construcción. Antes había mucho más generalismo, ahora vi mucha más especificidad y foco, y definitivamente eso es necesario. Como MASISA queremos ser partícipes y pioneros en habilitar el “Constru-Tech”; es una industria en auge en nuestro país y la digitalización es supremamente necesaria, por tanto el CVC debe tener foco en esta vertical.

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