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Decora y proFábrica: sinergia que apunta a la calidad

El primero es un intraemprendimiento, mientras que que el segundo, un proyecto acelerado por MASISA Lab. Desde 2016 que ambas empresas trabajan de manera conjunta en producción on demand de revestimientos, formando así una alianza que hoy se hace cargo de un mercado poco atendido: el de los productos especiales y personalizados a las necesidades de cada cliente.

Decora y proFábrica se conocieron dentro del portafolio de emprendimientos e intraemprendimientos del MASISA Lab, siendo el primero un proyecto que desarrolla revestimientos modulares portables para muros y cielos interiores, y el segundo, una plataforma de fabricación, con tecnología de última generación, para mueblistas y diseñadores digitales. Hace tres años comenzaron un trabajo de colaboración cuando proFábrica puso en marcha su primera máquina CNC hecha a medida, siendo Decora en uno de sus primeros clientes en esta  nueva etapa de prototipado del servicio, el cual incluye asesoría en el desarrollo para producción y la fabricación on demand de proyectos.

El impacto de la relación se ve reflejado en que el 60% de las ventas de Masisa Decora desde enero al 2017 y hasta noviembre del 2018 han sido desarrolladas o producidas en proFábrica. Los ingresos de estas líneas de soluciones de revestimientos de Masisa Decora generan hasta 6 veces más ingresos que la venta de tableros sin procesar, demostrando el impacto de la innovación abierta en la generación de nuevos modelos de negocios de valor agregado para MASISA.

Daniel Ortiz (DO), socio Director de proFábrica Spa y Andrea Chateau (AC), jefe de especificaciones de Masisa Decora, hablan de su trabajo en conjunto y de las claves del éxito de esta alianza.

¿Cuánto tiempo llevan trabajando juntos y cuáles han sido los principales resultados y/o aprendizajes?

DO: Venimos trabajando juntos desde el segundo semestre de 2016 y en este periodo muchos de los antiguos supuestos se han probado falsos, y en ese mutuo ajuste a la realidad, creo que hemos desarrollado un modelo de relacionamiento muy potente para responder a las nuevas complejidades del mercado. En un principio se pensó que Decora produciría on demand, pero a corto plazo nos dimos cuenta que si bien los diseños son de línea, los clientes demandaban regularmente la personalización de sus pedidos; a veces un pequeño ajuste de tamaño, otras veces el desarrollo de un modelo totalmente nuevo para poder cumplir con sus requerimientos.

Fue en esta lógica de productos especiales o personalizados que nos hicimos fuertes. Por una parte, Decora encontró un lugar poco atendido del mercado de los revestimientos y por otro lado, el diseño de producción flexible de proFábrica permitía fabricar de manera precisa, ajustada a plazos y a partir de pequeñas cantidades, productos que antiguamente hubieran requerido reconfigurarse completamente, ajustándose a la línea de producción.

Hoy luego de estos años de trabajo conjunto funcionamos súper afiatados, tanto así, que la coordinación de proyectos se hace como si fuéramos una única empresa: cotizaciones, muestras, compras y despachos de materia prima, producción y despacho a cliente se realizan con un seguimiento muy estrecho, lo que nos permite reaccionar juntos a problemas y oportunidades.

AC: Trabajamos en base a la confianza, donde muchas veces para prever resultados que pudiesen afectar la respuesta al cliente, buscamos alternativas en los procesos que serían imposibles de realizar con otra empresa, por lo que ha sido fundamental trabajar con un partner que esté en sintonía y tenga la misma visión del negocio y altura de mira de los servicios que queremos entregar.  

¿Cuál consideran es el principal valor agregado de que dos proyectos relacionados con MASISA trabajen de manera colaborativa?

DO: Nos conocemos muy bien, los equipos se conocen muy bien. Sabemos las fortalezas y debilidades del otro y en la colaboración, logramos ser fuertes en un mercado que es cada vez más complejo y que requiere nuevas filosofías de trabajo y relacionamiento.

Creo que ambos emprendimientos son pioneros en sus respectivos mercados y esa fusión de capacidades puede sentar las bases de cómo se fabrican productos (on demand y a medida) en el mercado nacional y regional.

AC: El estar relacionados con Masisa y seguir aprendiendo de las metodologías que nos enseñaron,  nos permitió conocernos como equipos, personas y las capacidades que ambos proyectos tienen y podrían tener a futuro. Esto también nos ha permitido tener una visión de trabajo en donde ambos nos miramos como aliados y entendemos que el crecimiento de uno está ligado al del otro; en otras palabras, si te va bien a ti a mí también. Esta sinergia ha hecho super potente la flexibilidad con la cual trabajamos ambas empresas, ha permitido ir adaptándonos en respuesta de los aprendizajes que hemos tenido y que se traduce principalmente en la calidad y tipo de servicio que ofrecemos.

¿Consideran que el modelo de trabajo de iniciativas internas y externas de una misma corporación es exportable?

DO: Absolutamente, se trata de una evolución del modelo de subcontratación o de cliente-proveedor hacia una lógica más contemporánea de colaboración empresarial, donde el producto final, su propuesta de valor, es el resultado de empresas y equipos que se ponen al servicio de un objetivo común, que los beneficia de manera justa y equitativa.

La integración vertical hoy es cada vez más cuestionada, con lo cambiante de los mercados y las necesidades de los clientes es difícil pensar que las empresas puedan ser buenas y operar de manera óptimas en toda la cadena de valor de un producto.

Alguien que es fuerte en el área comercial, que conoce bien a sus clientes, que lee bien el mercado para generar productos y soluciones, no es necesariamente bueno diseñando la cadena productiva de esa solución.

AC: Las empresas están cada vez más conscientes de que estos modelos de trabajo en muchas casos son la clave del éxito y de evitar que empresas con varios años de trayectoria en el mercado desaparezcan por no haber sido capaces de adaptarse al cambio, por no tener y entender la visión de sus clientes y trabajadores, las cuales cambian constantemente. El trabajo horizontal, colaborativo, es la clave de que muchas empresas se reinventen y de que nuevos proyectos nazcan. Esto no solo sucede en MASISA o en Chile, está pasando en muchos países, por lo que de todas maneras es exportable.

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