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Entrevista Daniel Halpern

Daniel Halpern: “Se nos dilató la pupila para ver el mundo a través de bytes”

Daniel-Halpern

¿Cuándo empezamos a vivir la irrupción de las TICs? ¿Es correcto denominar esta época como la Era Digital?

Efectivamente estamos en la Era Digital y cuando los expertos hablan de ella, siempre se refieren a las relaciones de dependencia que ésta ha traído consigo. Si bien casi todas las cosas aún las podemos seguir haciendo analógicamente, hay una inclinación a realizar los quehaceres diarios mediados por la tecnología. Cuando uno ya no puede hacer lo que solía hacer si no es a través de una intervención digital, se habla de dependencia.

¿Cómo llegamos a eso? Principalmente por una necesidad de facilitar procesos. Preferimos no movernos de nuestro escritorio para realizar ciertas transacciones o trámites. Evidentemente privilegiamos la comodidad, eficiencia y facilidad. Como resultado de eso, hoy tenemos una mentalidad casi puramente digital.

Y cuando uno crea hábitos tecnológicos o digitales, empieza a ver el mundo a través de la tecnología. Antes no había autos y uno se movía libremente por donde quisiera. Hoy, aquellos que acostumbran a andar en auto tienen ese hábito tan incorporado que si éste falla, prefieren no movilizarse. Esa persona se acostumbró a ver su vida con auto. Lo que hace la tecnología es precisamente eso: condicionar nuestra visión del mundo; al adquirirla y transformarla en un hábito, empezamos a ver el mundo con los lentes que la tecnología nos entrega. Se nos dilató la pupila para ver el mundo a través de bytes.

¿Qué tan cierta es la afirmación que sostiene que pronto las máquinas y aparatos tecnológicos gobernarán nuestras vidas? Si es así, ¿qué riesgos y desafíos implica?

El problema no es la tecnología, sino la excesiva dependencia que ha generado ésta en algunas personas. Hay quienes se paralizan cuando ciertos devices presentan un problema y dejan de funcionar, aunque sea por un instante. Ahí está el defecto. No en el uso de aparatos digitales, sino en la falta de creatividad que estos han traído como consecuencia.

Otro efecto de esta dependencia es la extrema comodidad. Si no es fácil, la gente ya no lo hace. El discurso clásico de hoy es “seguro que hay una aplicación que me permite hacer este trámite o tarea”.

Un tercer riesgo que veo asociado a esto es que se terminan despersonalizando un poco las relaciones, porque te acostumbras a tratar con máquinas. Te acostumbras a ver al otro a través de un device. A decirle a las personas que las quieres con un emoticón y no con palabras.

La tecnología es impresionantemente buena para hacerte sentir cerca de aquellas personas que están lejos: tus compañeros de colegio, de universidad, ex compañeros de trabajo. Y es tan fuerte esa sensación que nos encandilamos y cuando estamos realmente con nuestros cercanos, seguimos conectados con los que están lejos. Por eso yo digo que la tecnología te está acercando a los lejanos, pero te está alejando de los cercanos. Eso es importante entenderlo y regularse para que no haya un proceso donde la gente despersonalice las relaciones.

En definitiva, el costo más alto de esta Era Digital es, a mi juicio, la escasez de relaciones interpersonales y el desarrollo de habilidades sociales. En todo lo que es coordinación y transacción, la tecnología es un tremendo aliado y tenemos todo que ganar teniéndola de nuestro lado.

¿Cómo las empresas pueden usar lo digital a su favor? ¿Qué iniciativas destacarías de empresas o industrias que se han sumado a la Era Digital de manera asertiva?

A través de dos formas: ubicuidad (capacidad de estar presente en todas partes al mismo tiempo) y mezcla de servicios. En relación a esto último, un buen ejemplo es la empresa de transporte virtual Uber, que ofrece en Estados Unidos un servicio integrado con Starbucks, con el cual puedes tomarte un café en la mitad de tu trayecto porqueambas empresas están conectadas.Llegas al Starbucks más cercano, te bajas, no haces fila y recibes tu café calentito para volver a subirte al auto y seguir hacia tu destino final: Win-Win. Starbucks vende más, Uber puede darle un valor agregado a su servicio y el cliente queda feliz.

Están todas las condiciones dadas para que las empresas se sumen a la Era Digital y tomen la tecnología a su favor. En la industria de la arquitectura y el diseño esto también está ocurriendo y hay un sinnúmero de posibilidades por descubrir.

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