Los emprendedores que actualmente habitan en MASISA Lab tienen ciertos rasgos de rockeros

  • Publicado por MASISALAB el martes 05 de julio del 2016
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    Sebastián Gonzalez, encargado de Scouting de MASISA Lab, no sólo es un músico aficionado y un amante del metal, sino también un fanático de aquellos que viajan para ver a sus bandas favoritas en vivo en caso que no vengan a Chile.

    Cuenta que nació en una familia donde la música estaba en todas partes. En su adolescencia aprendió a tocar bajo, batería y algo de guitarra e incluso llegó a formar un par de bandas, pero ninguna con éxito, “ya que es difícil ser quinceañero, andar de negro y tratar de salir con alguna niñita”. Asegura que ahora más de “viejo» ya no es tan “termocéfalo” respecto a los gustos musicales, lo que me le ha permitido acercarse a otros estilos -no sólo rock y metal-, ayudándole a conocer otras perspectivas en cuanto a sonidos y estilos.

    ¿Crees que existe un vínculo entre la innovación y la música? O entre un artista musical y un innovador?

    Totalmente, es más, creo que el artista musical (sobretodo de este siglo) tiene mucho de autogestión, lo que lo asemeja bastante a un emprendedor. La música en sí es innovación y el sonido está en constante movimiento. La masificación de plataformas y el acceso prácticamente ilimitado a bandas y discos vía streaming, hace que la música sea un mercado innovador lleno de influencias, que busca ser lo más rupturista posible en todos los sentidos: composición, letras, shows en vivo, modelo de marketing, etc.

    ¿Artistas innovadores que admires?

    Está lleno de artistas innovadores que admiro, algunos por su capacidad creativa y otros porque marcaron un antes y después en el sonido.

    Dentro de los de capacidad creativa, está Bruce Dickinson, no sólo por ser el vocalista de la mejor banda de heavy metal del universo (Iron Maiden), sino porque además es CEO de empresa, piloto comercial, esgrimista olímpico y mil cosas más.
    Karlheinz Stockhausen, el padre de la electrónica y la vanguardia a nivel mundial; John Zorn y Les Calypool, dos mentes creativas imparables; Mike Patton y su rango vocal de 6 octavas y 1/2 nota; David Bowie y toda su pirotecnia fashion escénica; David Byrne, Josh Homme, David Grohl, entre otros.

    En el grupo de los innovadores disruptivos, me referiré a bandas que sin duda marcaron un antes y un después: partiré por The Beatles, cuyos miembros a mi edad (30 años) ya habían reinventado el sonido para siempre; Black Sabbath y su oscurantismo stoner; Led Zepellin y ese “discazo” que es American Graffiti; Metallica, Pink Floyd, Radiohead, entre tantas otras.

    ¿Qué aplicaciones ligadas a la música usas y recomendarías?

    Está lleno de aplicaciones excelentes para los que nos gusta la música, pero le daré el podio a Spotify, por ser la plataforma de música digital más completa y de fácil acceso hoy en día, que además otorga una experiencia de usuario completísima gracias a sus listas y recomendados musicales.

    Soundhound y su capacidad ilimitada para reconocer prácticamente cualquier canción, incluso con sólo tararearla. Finalmente Musixmatch y su catálogo de letras infinitas. En esta aplicación encontrarán la banda que quieran y tiene la gracia de ser compatible con YouTube.

    Mención honrosa a Garage Band para los usuarios de apple, infinitas horas de programación y pistas para los más melómanos.

    Como innovador y miembro de MASISA Lab, ¿crees que la música y el rock pueden ser una fuente de inspiración para los emprendedores?

    Tanto el rock como la innovación y el emprendimiento tienen tres características en común: creerse el cuento, constancia y actitud. Ser rockero y ser emprendedor es un estilo de vida; algo de renegado, algo de quebrar el establishment, algo de desafiar los mercados con ideas y productos innovadores. Los emprendedores que actualmente habitan en MASISA Lab tienen ciertos rasgos de “rockeros” y si nosotros -el equipo que trabaja para el Lab- podemos aportar para incrementar esas características mediante una actitud más “rockera”, bueno, ¡bienvenido sea!