REMEDI PÉREZ PRESENTA LABORATORIO TECNOLÓGICO DE APRENDIZAJE EN LICEO BICENTENARIO RAMÓN BARROS LUCO

  • Publicado por MASISALAB el lunes 16 de noviembre del 2020
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    Se trata de un espacio de 300 mts2 con 15 estaciones tecnológicas, en donde hay arenas robóticas, además de un cowork, una cafetería y una sala startup. Además, en el centro que es abierto a toda la comunidad hay un área de fabricación digital que cuenta con cortadoras láser, impresoras 3D y cabinas de soldadura, todo con un especial sistema climatizado, ideal para acoger a niños, niñas, adolescentes y adultos interesados en aprender de robótica y distintos cursos que se ofrecen para todas las edades.

     

    “Soñamos con acortar la brecha digital y alfabetizar digitalmente a la mayor cantidad de personas que podamos”, nos cuenta Alejandro Remedi, quien junto a Gabriela Pérez crearon Remedi Pérez, empresa que definen como “facilitadora tecnológica” y que desde hace dos años es parte del portafolio acelerado por MASISA Lab.

    Este nuevo centro de aprendizaje que construyeron, junto a la Sofofa, en el Liceo Bicentenario Ramón Barros Luco de La Cisterna, está listo para recibir a los 650 alumnos de este establecimiento que recién está abriendo sus puertas tras la pandemia que este año mantuvo en encierro a todos sus alumnos.

     En los 300 mts 2, hay 15 estaciones tecnológicas con su computador, desde donde se conectan a la nube para elegir el curso que se quiere aprender. El lugar tiene capacidad para 80 personas y además hay un sector de cowork, una cafetería, una sala de estar, arenas robóticas para humanoides y otra arena que es exploradora. Además, hay un área de fabricación digital que reúne cortadoras láser, impresoras 3D y cabinas de soldadura, todo bajo un sistema climatizado para que las visitas estén cómodas aprendiendo.

    Alejandro Remedi, socio de Remedi Pérez, dijo que “estamos muy contentos con el desarrollo de este laboratorio que permitirá a toda una comunidad aprender de distintos temas tecnológicos: desde crear robots hasta imprimir una mascarilla en la impresora 3D. Estamos listos desde principios de año, pero con la cuarentena no lo hemos podido abrir. Durante el encierro impartimos cursos on line, y tuvimos a 80 alumnos, todos muy entusiasmados que sabemos están ansiosos por aprender en terreno”.

    En los próximos planes tienen el desafío de construir un nuevo centro de aprendizaje tecnológico en Quinta Normal y están en conversaciones para levantar otros 3 en el mediano plazo en Santiago y en regiones. También están evaluando alternativas de exportar este negocio a países como Brasil, México y Colombia.

    Mientras siguen trabajando en los planes para el 2021, Alejandro nos cuenta de su sueño al 2050: “Tengo en mi cabeza un concepto nuevo de educación: darkclass. Se trata de instalar aulas oscuras en cada cuadra de la ciudad con tecnología abierta a la comunidad, manejadas por robots donde a mí me gustaría iluminar esos espacios. Creo que en el 2050 no habrá clases presenciales. Los niños no debieran ir al colegio a estudiar. Se podría estudiar por un sistema parecido al blockchain, donde es la comunidad la que certifica que el niño o persona aprendió”.

    “En Chile tenemos la posibilidad de tomar la bandera de la tecnología. Pero tenemos que ser conscientes de que lo que la gente cree que va a pasar, ya pasó. Por lo tanto tenemos que actuar rápido, ser jugados, y concretar los sueños. Buscamos democratizar la tecnología para que la gente no tenga que comprar tecnología. La idea es que ellos la fabriquen. Si te quieres comprar un celular, bueno, fabrícatelo tu. Si quieres, puedes. Se puede”, agrega Remedi.

    “Tenemos que cambiar el chip y nosotros crear nuestra historia”, finaliza.