PROFABRICA: REVOLUCIONANDO LA INDUSTRIA NACIONAL DEL DISEÑO Y DE LA ARQUITECTURA

 
“La razón más importante de incorporar tecnologías de Industria 4.0 es la flexibilidad en un mercado cambiante donde diseñadores, arquitectos y clientes finales piden más personalización y productos especiales: soluciones únicas”, explica uno de los socios fundadores de ProFábrica

Hace un año, cuatro profesionales ligados al mundo del diseño y la arquitectura decidieron dar vida a ProFábrica, la primera plataforma de desarrollo y fabricación de series cortas para la industria de la industria de diseño y arquitectura en Chile que permite producir a precios competitivos en baja demanda. En definitiva, lo que hace es producir de manera digital distintas piezas de diseño en diferentes materiales bajo la lógica de personalización industrial,  atendiendo las necesidades más específicas de diseñadores, arquitectos e incluso artistas.

Daniel Ortiz, uno de los socios fundadores de este proyecto acelerado por MASISA Lab, cuenta que “estamos muy contentos con los resultados que hemos logrado durante este primer año. Hoy contamos con una  tecnología muy sofisticada y buscamos ser un factor de cambio en la incorporación de valor agregado en esta industria con un énfasis fuertemente extractivo y de generación de commodities. Partimos trabajando con nuestros conocidos y ahora estamos en una etapa de consolidación y de expansión a nuevos clientes”.

A su juicio, hoy estamos viviendo la cuarta revolución industrial y hay una gran masa crítica de diseñadores y creativos digitales que están empujando y creando una infinidad de nuevos productos a la medida. “A nosotros nos interesa ser su soporte desde el comienzo y ojalá para siempre, o al menos hasta que estén en una fase más madura y puedan seguir solos. Con ellos esperamos reconvertir la industria del diseño e instalar el concepto de la personalización industrial”, enfatiza Ortiz.

En estos meses, la fábrica de estos 4 socios ubicada en Peñalolén no se  ha detenido ni por un segundo. De ésta han nacido desde juguetes, muebles inteligentes y modulares, múltiples piezas para montajes de exposiciones para museos, revestimientos interiores y exteriores de grandes superficies como el del Mall Vivo de Coquimbo, la fachada de una importante Sinagoga, hasta fabricar piezas para Ovo: una especie de carpa dura de madera diseñada por el escultor Patrick Steeger.

En este corto periodo de operación, ProFábrica ya cuenta con más de 150 clientes, han procesado más de 8.000 m2 de tableros, y han estado atentos a la industria 4.0 para contar con la plataforma tecnológica más adecuada para la futura etapa de escalamiento de la empresa.

“La razón más importante de incorporar tecnologías de Industria 4.0 es la flexibilidad en un mercado cambiante donde diseñadores, arquitectos y clientes finales piden más personalización y productos especiales: soluciones únicas”, explica Daniel.

Este año los socios de ProFábrica viajaron con un equipo de MASISA Lab a Alemania a conocer en terreno las tendencias de la industria 4.0. “Vimos que gracias a la automatización que se está dando en la producción, se está dando una reconversión del mercado del mueble, donde los pequeños mueblistas, seguirán atendiendo de manera personal a sus clientes y serán los encargados de diseñar, vender y armar el mueble final. Las piezas las harán un tercero, como podría ser ProFábrica. Así, las carpinterías serán pequeñas empresas de diseño y de armado de muebles que serán fabricados de manera inteligente por otros”, explica Ortiz.

A fines de este año, ProFábrica cumple un año de su puesta en marcha productiva,  y ya están pensando en importar más máquinas y construir otro galpón de producción durante el 2018. Cada uno de los socios: Antonieta, Ema, Lorenzo y Daniel está convencido de que ProFábrica es y será uno de los protagonistas en esta transformación de la industria del mueble, del diseño y de la arquitectura, que en Chile y el mundo ya empieza a dar sus primeros frutos.


Ovo, una cáscara de madera que invita a disfrutar de la naturaleza

Uno de los proyectos estrella en que ProFábrica ha participado este año, es en la fabricación de un material especial para construir el llamado Ovo: un habitáculo prefabricado creado por el artista Patrick Steeger, uno de los socios de Woodcore, donde también participa Amercanda.

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“Ovo es un producto-escultura que permite una experiencia de gran confort y es de bajo impacto ambiental. Utilizamos una fabricación manual y la tecnología de construcción de botes y aviones, lo que nos permite crear una cáscara exterior liviana, resistente y con la mínima cantidad de material”, explica Patrick Steeger.

“Quisimos hacer una especie de carpa de madera que simula ser una semilla o un capullo que se puede montar fácilmente en medio de la naturaleza. Es un proyecto único, que lo llevamos desarrollando un par de años y esperamos en diciembre, montar nuestros primeros Ovos en las Torres de Paine, donde un hotel nos encargó como parte de su proyecto. Estamos muy entusiasmados con esto y ya tenemos varios interesados, tanto de Chile como del extranjero por lo que vemos un gran potencial de crecimiento”.

Patrick agrega que “OVO nos permite habitar con un mínimo de impacto y un alto estándar de confort y estética, aportando a la pasión por la vida al aire libre y el diseño de excelencia”.

Para mayor información  y conocer los distintos modelos de OVO, puedes ingresar a www.woodcore.cl

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