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Muebles en BIM: El poder de la metodología colaborativa llega a la obra de detalle

Danny Lobos, fundador de BIM Expert, asegura que hay un enorme espacio para desarrollar soluciones en la frontera entre el mundo de la arquitectura y construcción con el diseño y fabricación de muebles. El arquitecto asegura que la inclusión de muebles en BIM despeja el camino para aumentar la eficiencia en la construcción de obras nuevas, y abre nuevas posibilidades a la remodelación. “Solo falta que se integren tecnologías y resolver algunos espacios en blanco”, sentencia.

Arquitecto de la USACH, Doctor de la Bauhaus University, Alemania y Fundador de BIM Expert, Danny Lobos se ha convertido en un referente en el mundo del BIM. La metodología Building Information Modeling, que permite manejar coordinadamente la información de una obra desde el inicio, lleva 20 años abriéndose paso en nuestro país.

Sin embargo, según el profesional, que a partir de abril de 2020 será uno de los docentes de la primera versión del Magíster en BIM de la Universidad Tecnológica Metropolitana, UTEM, hay camino por recorrer para democratizar esta metodología, llevándola al mundo privado y en particular a las PYMES. Asimismo, destaca, hay aún mucho espacio para la innovación, en particular en la integración de la “obra de detalle” en la construcción. “Meter los muebles de cocina, baño y clóset al modelo tiene muchas ventajas, porque permite diseñar y hacer cambios antes de la fabricación, rápidamente y con precisión. Pero aún falta integrar tecnologías para tener cubierta la cadena completa, desde el diseño a la instalación”, comenta.

¿Cuál es la utilidad del BIM para los muebles?

El BIM, dentro de muchas cosas, lo que hace es integrar los planos del arquitecto, eléctrico, calculista, etc, en un solo entorno visible para todos. Hoy eso se hace a mano, en un plano, con una huincha y AutoCAD, y luego todos esos datos los traspasas a un Excel. Eso genera pérdida de datos, redundancia de la información y errores. Lo que evita BIM es justamente el choque entre especialidades, es decir, al cruzar la data te detecta si una viga choca con un ducto, que son cosas que retrasan y encarecen mucho las obras.

En el caso de los muebles pasa lo mismo: basta que un muro quede 3 milímetros más grande para que el mueble no entre, y en un edificio se trata de un mueble x 100 unidades.

Esto ocurre porque la diferencia entre el diseño y lo que realmente se construyó se detecta en la etapa de control de calidad, y es una información que te llega muy tarde.

Hoy día el modelo BIM te da la opción de que tu escanees la realidad con un láser, lo superpongas al modelo original, y te muestra las variaciones. Esto, a diferencia del modelo actual, donde tú te enteras en la obra; tienes que ir y medir con una huincha. Aquí se actualiza a la hora, y puedes avisar al proveedor lo que está pasando y este puede reaccionar rápido, modificando las medidas de los muebles.

Por otra parte, tiene ventajas en la post venta; si está en BIM el detalle, eso queda en los planos. Por tanto, si yo en el futuro quiero remodelar mi cocina, podría usar el plano actualizado y verificar ahí las especificaciones, proveedores, modelos, etc.

Actualmente eso queda en manos del dueño del edificio, y es información que está, pero por separado, en distintas oficinas. El modelo BIM lo contiene todo, puedes acceder a toda la información en un click. Y tú como propietario podrías guardar esa información en tu teléfono, usarla cuando la necesites.

¿Cómo se integra esto a los modelos? ¿Cómo se ve?

El mueble se inserta en el plano, está especificado desde la conversación inicial (pre diseño), se descarga de un catálogo, y el programa te muestra todo: cuántos muebles hay en el edificio, sus medidas, nombre, materiales. Si no usas BIM, tienes que ingresarlo a un Excel a mano, te puedes equivocar y no tienes toda la información del mueble integrada.

En BIM, además, puedes modificar el mueble: cambias la pieza completa o bien modificas sus dimensiones a tu gusto, porque a diferencia de AutoCAD – donde el objeto es monolítico – en BIM el mueble es una “familia” paramétrica de datos y componentes que están especificados: ancho, espesor, etc. Si alargas el ancho, el resto del mueble mantiene su diseño, escalándose automáticamente. Eso no pasa en AutoCAD.  

¿Qué ventajas tiene esta metodología al momento de fabricar el mueble?

El proveedor se entera a tiempo de cualquier cambio respecto de la planificación original, no tiene que ir a la obra con huincha en mano. Eso permite modificar medidas antes de fabricar  con rapidez y precisión. Es mucho más rápido que el control de calidad con manual de tolerancia, que toma días y días.

Es importante entender que para sacarle partido a esto hay tecnologías que son imprescindibles, como la nube de puntos, con la que se escanea la obra y se superpone al plano BIM para actualizarlo.

¿Cuáles son las brechas para hacer el viaje completo por el ciclo de vida de la obra? 

Hay procesos para integrar una tecnología con otra, por ejemplo, el modelo de muebles en BIM está en formato RFA (u otros), que no es el mismo lenguaje que lee CNC (del inglés Computer Numerical Control) que usan las máquinas para fabricación digital. Necesitamos integrar construcción y diseño; si alguien lograra encontrar la forma de tomar el mueble en BIM, ponerle CTRL+P y mandarlo directo a la cortadora de madera, sería increíble. Pero aún son mundos distintos, que no conversan en el mismo idioma. Hay que reescribir el código para que lo lea CNC, y ahí hay una brecha.

¿Qué hace falta para terminar de instalar el BIM como estándar en la industria? 

Esto es lento, porque la transformación de la construcción es lenta. Pero el impulso que se está dando desde Planbim o las iniciativas de la academia, como el Magíster en BIM que dictaremos en la UTEM el próximo año, así como los seminarios, charlas y otras instancias de difusión, son fundamentales para ir sumando más actores a este ecosistema. Lo crítico es integrar a las Pymes, capacitar a todos los actores de la industria para que accedan a las ventajas de BIM, que puedan leer los planos, fabricar muebles a medida con precisión. Y si alguien es capaz de inventar tecnología para facilitar ese tipo de procesos, se solucionarían muchos dolores del sector.

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