“LA TRANSFORMACIÓN DIGITAL NO SOLAMENTE SE TRATA DE COMPRAR SOFTWARES, SINO DE ADOPTAR UNA NUEVA CULTURA DE TRABAJO”

  • Publicado por MASISALAB el lunes 11 de noviembre del 2019
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    Carolina Briones, la nueva directora ejecutiva de CTeC, asegura que el salto hacia la construcción moderna va mucho más allá de la simple inversión en tecnología. La arquitecta asegura que el camino hacia una industria más productiva pasa por la toma inteligente de decisiones, el buen uso de datos, mayor colaboración y capacitación permanente de la fuerza laboral. 


    “Muchas veces nos cautivamos con las formas que adquiere la tecnología, pero el valor agregado proviene realmente de la mejora en la gestión de la información”. Ese es el diagnóstico de la arquitecta y nueva directora ejecutiva del Centro Tecnológico para la Innovación en la Construcción (CTeC), Carolina Briones, sobre el proceso de transformación de la industria de la construcción en Chile. Una industria que, a su parecer, no está tan atrasada en adopción de tecnología respecto de otros países de Latinoamérica, pero que aún tiene mucho que avanzar respecto de cultura de trabajo colaborativo e interdisciplinario y toma de decisiones basadas en información, que permitan hacer más eficiente y sustentable los procesos constructivos. 

    En esta entrevista, la profesional nos entrega su visión sobre el concepto del Constructech en Chile, las brechas para la transformación tecnológica en el sector, el futuro de la fuerza laboral y el rol del Corporate Venture Capital en la industria. 


    ¿Cuál es su diagnóstico sobre la industria de la construcción en términos de innovación? ¿Podemos decir que se ha instalado el concepto Constructech


    Yo diría que junto con el concepto Constructech, en el contexto internacional se usa el término “construcción digital”, y se relaciona con digitalización y manufactura avanzada. Esto está comenzando a levantarse, y de hecho no podemos decir que vamos mucho más atrás que el resto, pues Chile es uno de los países de Latinoamérica más avanzado en esta área. De todos modos, son conceptos que están emergiendo y empezando a atraer a empresas, con fuerte apoyo del sector público – Corfo, fondos SSAF – joint ventures, aceleradoras e incubadoras. 

    Sin embargo, a diferencia de otros países, en las grandes empresas relacionadas con la construcción, diseño y mantenimiento, no existe una cultura de invertir en investigación. Vemos que en empresas internacionales se invierte constantemente en I+ D + i, el caso de Estados Unidos es notable; con apoyo de empresas y el Estado, se invierte muchísimo, lo que se traduce en que la tecnología y la vanguardia es desarrollada y adoptada con mayor facilidad por parte de todos los sectores de la industria.


    Como nueva directora ejecutiva de CTeC, ¿Qué caminos se ha trazado para lograr una verdadera transformación tecnológica del sector? 


    La metodología BIM, es la primera iniciativa que va a facilitar la transformación digital de este sector, ya que permite que la industria pueda hacer gestión de data inteligente en tiempo real, para mejor toma de decisiones. En CTeC tomamos ese camino, que ya ha comenzado con el mandato BIM que parte el próximo año como requerimiento en las licitaciones públicas, y nuestro aporte consiste en apoyar y acompañar a las empresas en su camino hacia la adopción de BIM. Sabemos que muchas compañías están en el día a día, resolviendo problemas, y sabemos que las gerencias y departamentos de TI no dan abasto con los requerimientos diarios, por ello, es saludable guiarlos hacia la innovación y una planificación organizada hacia el cambio tecnológico.

    Afortunadamente, en el contexto nacional se está  logrado entender que la adopción de nuevas tecnologías no consiste solo en comprar nuevos software ni herramientas tecnológicas, sino en un cambio en la cultura de trabajo, que requiere de planificación y gestión del cambio dentro de la empresa. Desde CteC, queremos acompañar este proceso de dos formas, primero, ir directo a la gestión del modelo empresarial, entender cuáles son sus brechas y potencial, y con esos focos integrar nuevas tecnologías y procesos; y  segundo entregar un espacio físico, en el Parque de Innovación CTeC, ubicado en Laguna Carén, donde vamos a poder testear, pilotar y validar aquellas innovaciones tecnológicas que se estén llevando a cabo por parte de las empresa. Queremos que se transforme en un lugar de exhibición, un laboratorio a escala real, donde se puedan ver en vivo cómo funcionan estas innovaciones de manera integrada, apoyando a su vez la vigilancia tecnológica.


    ¿Es el Corporate Venture Capital un aliado importante para alcanzar dichos objetivos? 


    Sin duda el CVC es un aliado importante. Tenemos estas startups innovadoras que empiezan a prestar servicios que benefician a la cadena de producción, entonces, el CVC permite alimentar a la industria con un modelo mucho más fresco y dinámico. La idea es que estas startups se transforman en aliado de las empresas instaladas, que son la base en esta pirámide alimenticia del sector. 

     

     

    Mirada de futuro e integración femenina

     

    ¿Cómo le gustaría ver a la industria de la construcción en los próximos 10 años?

     


    Me gustaría ver una industria enfocada en la gestión de datos, en la información, que logre ver el valor y el trasfondo de la transformación digital. Muchas veces nos cautivamos con la forma de la tecnología, pero el valor agregado es la gestión de la información. Eso nos va a permitir ser mucho más sustentables en gestión de desechos, uso de recursos humanos, maquinaria y materiales, generando mayor calidad ambiental, urbana y calidad de vida para los ciudadanos.

     Necesitamos ciudades más planificadas y no solo reaccionar a la contingencia. La base para que ello ocurra está en la información, que por ejemplo nos permite predecir a través de inteligencia artificial el impacto social de un proyecto, su usabilidad, simulando y optimizando los diseños, tanto para decisiones a nivel público como de privados. Estamos empezando a pavimentar ese camino, pero me gustaría en 10 años más, ver que estamos tomando decisiones de manera anticipada e inteligente. 


    ¿Cómo la tecnología debiera impactar la fuerza de trabajo?
     


    Como ha sucedido a lo largo de la historia y como lo vemos también ocurrir en otros sectores económicos, la tecnología ha ayudado a automatizar y robotizar aquellas tareas repetitivas, mecánicas o que requieren de gran esfuerzo físico, y esto seguirá en aumento, planteando un tremendo desafío en cuanto a capital humano, partiendo por proyectar qué capacidades va a requerir la fuerza laboral del futuro. 

    Se piensa, que muchos procesos constructivos se van a dejar de hacer con mano de obra tradicional, pero no necesariamente disminuirán los puestos de trabajo; según un estudio desarrollado por las Naciones Unidas, se estima que para 2050 el 68% de la población vivirá en ciudades, por lo que la construcción de éstas seguirá en aumento, construyendo vivienda e infraestructura, y requiriendo más fuerza laboral para ello.  

    En resumen: no va a disminuir el empleo en nuestra industria, sino que cambiará el tipo de empleo y las habilidades requeridas en los nuevos puestos de trabajo. Aquí se enciende una alerta, en el sentido de que tenemos que fomentar la capacitación de nuestros trabajadores a lo largo de toda su vida laboral. En el caso de los maestros de obra, hay que capacitarlos en el uso de nuevas tecnologías, en el caso de técnicos y profesionales, capacitarlos en cuanto a los procesos y la visión estratégica que este cambio cultural trae, y desde las empresas y desde el Estado, apoyar con recursos a la formación continua de los trabajadores. 


    La brecha de género también es un tema en esta industria. Como mujer y líder del sector, ¿cuál es su visión al respecto? 


    La brecha de género no es un tema que haya estado antes presente en esta industria, y eso ha sido un problema. Foster and Partners, una de las oficinas de arquitectura más vanguardistas de Reino Unido, hizo un estudio lanzado el año pasado en que se buscaba entender las diferencias de salarios y puestos de trabajo entre hombres y mujeres. El estudio reveló que el 65% de los empleados siguen siendo hombres. A nivel de socios o cargos directivos, solo el 17% son mujeres. En Chile obviamente esa brecha es aún mayor, y resta mucho por hacer.

    Hoy vemos un cambio hacia una sociedad más horizontal en que se promueve el trabajo colaborativo, con diversidad de actores involucrados en la toma de decisiones, y es ahí, donde hay una tremenda oportunidad para nosotras las mujeres, quienes con un amplio dominio de habilidades blandas o vitales, relacionadas con la capacidad de comunicar, negociar, coordinar, empatizar, persuadir más que imponer, adquirimos una mayor relevancia. En ese sentido, se están abriendo nuevos campos y oportunidades para que las mujeres tomemos liderazgo, y un rol preponderante en la mirada hacia una nueva economía más colaborativa.