EN MOMENTOS DE INCERTIDUMBRE: LA IMPORTANCIA DE ELABORAR UN PLAN DE CONTINGENCIA

  • Publicado por MASISALAB el jueves 14 de mayo del 2020
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    La gran mayoría de los chilenos se están viendo afectados de una u otra manera por los efectos colaterales de la actual pandemia del COVID-19, sobre todo desde el mundo emprendedor. El llamado es a no perder la calma y salir un rato fuera de la caja para ver cómo avanzar y qué decisiones tomar. En ese sentido, desarrollar un Plan de Contingencia puede ser un excelente primer paso y en esta entrevista María Eugenia Miranda, fundadora de ALFA Consulting y consultora de MASISA Lab, nos muestra el camino.

     

    ¿Qué es un plan de contingencia y para qué puede servirnos?

    Un plan de contingencia es la elaboración de una estrategia que nos servirá para enfrentar concretamente la situación de crisis, abarcando principalmente las condiciones mínimas para la vida, sin tener que llegar a tomar decisiones radicales o permanentes. Es decir, cómo puedo organizar mis recursos de modo que me permitan solventar los gastos más importantes durante estos meses de crisis. Y es importante que al hacerlo consideremos el peor de los escenarios.

     

    ¿Cómo se elabora un plan de contingencia? ¿Qué elementos tengo que considerar?

    Por ejemplo, si tengo un emprendimiento:

    ¿Tengo caja para los próximos meses? ¿Qué medidas puedo tomar para que mis clientes me paguen las facturas pendientes o para facturar lo que aún falta? Si mantengo poca caja, ¿qué acciones puedo implementar para que estos recursos rindan la mayor cantidad de tiempo posible? Y si no tengo caja, ¿Puedo acogerme a ley de protección del empleo, llegar a acuerdos con mis proveedores y colaboradores o pedir un crédito pyme a tasa cero? Lo mismo con el presupuesto personal.

    El plan de contingencia no sólo tiene una función práctica cuyo objetivo es la sobrevivencia, sino que también nos sirve para contener la ansiedad y la angustia, estructurarnos y entregarnos cierto grado de control respecto a nuestras vidas. Porque lo que nos está sucediendo es precisamente eso, hemos perdido el control, nos invade un profundo temor ante la incertidumbre y nadie puede pensar ni tomar buenas decisiones sobrepasado emocionalmente.

     

    ¿Qué ocurre si todas las variables de nuestro plan van cambiando producto de la misma contingencia?

     Buen punto. Claramente el plan de contingencia tendrá que ir adaptándose a las circunstancias, en función de cómo las cosas vayan sucediendo. Por eso recomiendo hacer un primer plan de contingencia para los primeros 3 meses y una vez que pasemos el peak de la crisis (se calcula será en mayo), entonces preparar otro que abarque los siguientes meses del año. El sentido es poder descansar mentalmente sobre esta planificación, pensando que estamos haciendo todo lo que está en nuestras manos para enfrentar la crisis y que todo lo demás ya no depende de nosotros. Esto último lo menciono para que podamos manejar la culpa y el auto reproche, y para eso es importante diferenciar las cosas que podemos manejar de aquellas que no podemos. En este caso existe una esfera muy reducida de cosas que podemos controlar, entonces en ese pequeño espacio hagamos todo lo humanamente posible.   

     

     ¿En quién me puedo apoyar para construir mi plan de contingencia?

    Creo que uno de los desafíos a los que nos está enfrentando esta crisis es aceptar que no podemos salvarnos solos. No estamos solos en esto, estamos todos juntos y sólo con un profundo sentido de solidaridad y colaboración podremos salir. Este es un momento para apoyarnos y ayudarnos unos a otros, generando una cadena virtuosa.

    Si nuestra condición es delicada y estamos siendo duramente afectados, pidamos ayuda a nuestros cercanos. Este es un buen momento para aprender a recibir ayuda de quienes nos quieren, familiares o amigos. Expongámosles nuestro plan de contingencia, veamos en qué pueden aportar y en qué podemos nosotros apoyarlos también.

    Si nuestra situación es más favorecida, entonces paguemos los suelos que corresponden, si tenemos fábricas para confeccionar elementos de primera necesidad (por ej: respiradores, mascarillas o alcohol gel), pongámonos manos a la obra, si disponemos de grandes espacios que sirvan para albergar instalaciones hospitalarias, ofrezcámoslas. Hagamos turnos éticos en los edificios para que los conserjes no se expongan al contagio en el transporte público, mantengamos el sueldo a la persona que trabaja en nuestra casa mientras esté en cuarentena y distribuyamos las labores domésticas entre toda la familia en partes iguales. No es momento para mezquindades, es tiempo de tratarnos a nosotros mismos y a los demás con cariño y paciencia, porque sólo así podremos vivir esta situación de manera un poco más fácil.

    Sobre ALFA Consulting

    Alfa Consulting es una consultora boutique dedicada a la Búsqueda y Desarrollo Ejecutivo que asesora a sus clientes en la construcción y desarrollo de equipos de trabajo. Cuenta con 10 años en el mercado dado el compromiso y las relaciones de confianza con sus clientes. En estos años ha trabajado con todo tipo de empresas y de todos los rubros, desde pequeños emprendimientos hasta empresas multinacionales orientando su gestión fundamentalmente a la “humanización” de las organizaciones, a través de un servicio de calidad basado en una atención personalizada. 

    Sobre María Eugenia Miranda

    Psicóloga y Diplomada en Gestión de Negocios de la Pontificia Universidad Católica de Chile. Magister en igualdad y Equidad en el Desarrollo de la U. de Vic – U. Central de Cataluña, España. Tiene 20 años de experiencia en consultoría organizacional en el tema de personas. Ha dado diversas charlas y workshops, y escrito artículos en revistas especializadas.