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¿Cómo empezar un proyecto habitacional de buen diseño en Chile?

Atendiendo a su componente social y compromiso con el desarrollo urbano eficiente, la arquitectura debe llevar la innovación en construcción al segmento de las viviendas asequibles, especialmente en un país como Chile, en el que el déficit habitacional ronda las 393.000 viviendas y cada vez hay menos suelo urbanizable.

Se trata de aportar a una problemática de índole social con soluciones de alta calidad funcional y estética. En ese sentido, resulta importante tener en cuenta algunos puntos clave a la hora de pensar en proyectos habitacionales desde la perspectiva de la arquitectura y el diseño.

Construir modularmente

La construcción modular de viviendas no es una idea nueva, pero dadas las necesidades de construir a bajo costo -a nivel global-, se ha convertido en una excelente solución para la ejecución de proyectos habitacionales asequibles y de buen diseño. Ejemplo de ello son los complejos de departamentos diseñados por Andreas Martin-Löf Arkitekter, en donde todos los módulos se fabricaron fuera de obra y se ensamblaron en el sitio.

Edificar gradualmente 

Tal vez para muchos esta estrategia no califique como innovación en construcción de unidades habitacionalespero la edificación de viviendas básicas -con diseño funcional y estético- que permitan adiciones posteriores de forma rápida y sencilla gana cada vez más legitimidad.

En Chile, por ejemplo, las medias casas del proyecto Villa Verde -del arquitecto Alejandro Aravena- fueron una excelente solución para ayudar a reconstruir la ciudad tras el terremoto de Constitución en 2010. El adquiriente accede a media casa de excelente calidad y completamente habitable. Luego, con el tiempo, puede ir adicionando la otra mitad.

Construir de manera simple

Este enfoque exige usar métodos de construcción probados en la edificación de viviendas a bajo costo, como el Steel Framing, cuyas estructuras en acero galvanizado y montaje en seco reducen notablemente el precio del metro cuadrado de edificación.  También se puede pensar en el uso de materiales económicos (sin derivar en la mala calidad), como la madera y los bloquelones de hormigón. Sin embargo, más allá de eso, se trata de diseñar pensando en la reducción de gastos, aprovechando espacios sin funcionalidad y optimizando el uso de la iluminación y ventilación naturales.

Aprovechar los suelos en desuso

Cabe señalar que la tierra puede ser uno de los principales factores de costo en la construcción de un proyecto habitacional. Solo en el Gran Santiago, el precio del suelo se ha duplicado durante los últimos 10 años, pese al contexto de desaceleración económica. Este fenómeno radica -en gran parte- en el creciente déficit de espacios urbanizables, las restricciones a las edificaciones en ciertas zonas y al desarrollo inmobiliario.

Más allá de los problemas, hay que buscar soluciones. La más factible es la utilización de suelos que antes no se usaban para vivienda. Un ejemplo de ello es el proyecto de Alley Flat Initiative en Austin, Texas, que utilizó callejones desiertos y subutilizados para la construcción de viviendas de alta calidad tanto en diseño como en calidad constructiva. De seguro en Chile se pueden encontrar este tipo de espacios, luego de un análisis del uso del suelo.

Estos puntos clave al pensar proyectos habitacionales bien diseñados y asequibles son de gran utilidad. No porque una vivienda sea de bajo costo no tiene derecho a gozar de un diseño de calidad en términos estéticos y funcionales, por lo que estas consideraciones serán de gran utilidad a la hora de pensar en edificaciones de presupuesto limitado.

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