COMPANY BUILDERS: “LE RECOMENDARÍA ESTE MODELO A UNA EMPRESA QUE BUSCA DESARROLLAR NEGOCIOS ADYACENTES O LEJANOS AL CORE”

  • Publicado por MASISALAB el lunes 28 de septiembre del 2020
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    Esa es la opinión de Carlos Muñoz, socio y gerente de proyectos de INNSPIRAL, aceleradora y consultora de innovación con más de 30 años en el mercado. Desde su experiencia como uno de los impulsores de este modelo en Engie, asegura que es un camino atractivo para aquellas corporaciones que están seguras que es un negocio estratégico o de alto potencial de retorno. “Construir una startup implica mucho esfuerzo, recursos y riesgos. Hay que estar convencido de hacerlo”, asegura en esta entrevista.


    ¿Qué tienen en común AWTO, Krealo, Atomic y Glovo? No solo que son prometedoras y reconocidas marcas en Chile o el mundo, sino también que todas nacieron bajo el modelo de
    Company Builders, más conocidas como fábricas de empresas, Venture Builders o Startups Studio.


    Una Company Builder no es ni una aceleradora de startups, ni un fondo de capital riesgo.
    Son organizaciones que crean empresas y/o startups de manera sistemática con recursos propios, donde el equipo de incubación es parte de la organización. La innovación nace desde el interior y cuentan con una estructura y metodología que apoyan la identificación y creación de startups. El equipo emprendedor (founders) pueden ser parte de la organización (salir del equipo de incubación), involucrándose en etapas tempranas, o se puede construir una vez que el concepto de negocio ha sido validado comercialmente por el equipo de incubación (ventas).

    Ejemplos exitosos hay varios y según Carlos Muñoz, socio y gerente de proyectos de INNSPIRAL, la mayoría está en Europa, donde en los últimos 3 – 4 años el modelo ha explotado. “Entiendo que la primera fue IdeaLab, en California. Algunos referentes son Rocket Internet, Betaworks y Atomic. En Chile, un ejemplo es Digevo Ventures cómo Company Builder privado. Y respecto a empresas que han incursionado en este modelo, está Kaufmann con Güil y Engie con Engie Factory, donde nosotros, como INNSPIRAL, apoyamos a Engie a construir el modelo y también las startups que se generaron”.

    Para entender un poco más sobre este modelo, su alcance y potencial en el mercado local, conversamos más profundamente con Carlos Muñoz, quien nos comparte su visión como experto en la materia.


    Los Company Builders son algo desconocidos en la industria chilena ¿Cuáles son sus principales similitudes/diferencias con otros modelos más instalados?

    Respecto a las incubadoras, aceleradoras, los Venture Capital (VC) y los Corporate Venture Capital (CVC), la principal diferencia es que en estos modelos los emprendedores llegan con las ideas/proyectos para recibir apoyo. MIentras que en los Company Builders (CB) las ideas vienen de adentro, se originan en la misma empresa. 

    Respecto a las similitudes, es que todos estos modelos buscan la creación, aceleración y escalamiento de startups, es decir, de empresas con alto potencial de crecimiento e impacto.


    ¿Por qué crees que es un camino atractivo de incursionar para las empresas?

    Para mi es uno más de los caminos posibles, y hay que tomarlo cuando tiene sentido hacerlo. Mira, construir una startup en modelo CB no tiene sentido si esa startup ya existe en el mercado y es una startup con alto potencial. En ese caso es mejor invertir (CVC). Ahora, si no existe, y estamos seguros de que es un negocio estratégico o de alto potencial de retorno, el camino del CB si es un camino atractivo. Construir una startup implica mucho esfuerzo, recursos y riesgos. Hay que estar convencido de hacerlo.


    ¿Cuál es la clave para que un proceso de Company Builder sea exitoso?

    El equipo de incubación que logra construir un MVP y validarlo comercialmente, así como también el equipo fundador que se hace cargo de acelerar y escalar el negocio. El equipo es lo más importante. Desde el punto de vista organizacional, del Company Builder como institución, es clave el equipo de apoyo (los recursos compartidos) y los procesos para identificar, priorizar, seleccionar y construir oportunidades.


    Fuiste parte del proceso de creación del Company Building de Engie, ¿qué nos podrías compartir de esta experiencia? ¿Cuáles fueron los principales logros y aprendizajes?

    Hay varios aprendizajes. Lo importante es el proceso de validación comercial de la idea (salir rápido al mercado con un MVP para ver si la propuesta de valor genera tracción), así como también el equipo de incubación y el equipo que quedará como founders. También es muy importante que realmente jueguen el juego de las startups y no de un proyecto corporativo. Las startups no pueden tener una bolsa infinita de recursos para desarrollar la idea, tiene que tener la misma lógica que un emprendimiento de la vida real. Es decir, vivir el proceso de levantar capital más allá del Company Builder. El modelo de incentivo para el equipo emprendedor también es clave. 


    Desde tu experiencia como socio y gerente de proyectos de INNSPIRAL ¿A qué tipo de empresas le recomendarías apostar por este modelo? 

    Sin duda, a empresas que tengan un alto grado de maduración respecto a la innovación como herramienta para el crecimiento sostenible de la compañía (generar resultados medibles). Le recomendaría este modelo a una empresa que busca desarrollar negocios adyacentes o lejanos al core. Este modelo permite tener una estructura independiente, desligada de los paradigmas del negocio tradicional, de los procesos y de las restricciones. Si es un proyecto de innovación para el core (nuevo servicio o producto), se puede abordar desde el área de innovación corporativa, pero si quieres explorar nuevos negocios, es mejor este modelo.