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Columna José Catalán

 

No basta con invertir en startups
Por José Catalán, Gerente Innovación de Masisa

Por estos días, en las grandes corporaciones de LatAm, los temas de innovación abierta y corporate venture capital (CVC) están en el line-up.  El CVC es un mecanismo concreto y probado de innovación que lleva más de 15 años de práctica en EE.UU. y Europa, y en Chile, ya se instaló en el discurso de Corfo y la Sofofa.

 

No obstante, para que la adquisición de una startup tenga impacto dentro de la empresa, no hay que olvidarse de un ingrediente clave en el coctel de la innovación: el intraemprendimiento. Esto es, equipos de empleados de la empresa que lideran proyectos de innovación o nuevos negocios. Sin intraemprendimiento, no hay innovación.

Para traer el tema a la contingencia, ¿Cómo lo hará Walmart para incorporar a Cornershop a su cadena de valor y rentabilizar los 225 millones de dólares que pagó por ella? O ¿Porque renunciaron los fundadores de Instagram a Facebook, su empleador post adquisición?

Los intraemprendedores utilizan la tecnología de las startups adquiridas para modificar el modelo de negocio de la corporación y darle sustentabilidad, entonces es necesario invertir coherentemente en los proyectos y en las personas que están modificando el negocio “desde adentro” para que la innovación tenga impacto. Es el intraemprendimiento que propulsa la innovación y al final, el triple resultado de la empresa.

Los intraemprendedores, al igual que las startups, están comprometidos con ser agentes de cambio. Están motivados porque creen que a través de la empresa, pueden impactar positivamente en lo social y medioambiental y resolver los grandes problemas que afectan a la sociedad (lo que llamamos propósito). Es este propósito el que provoca la magia, ya que conecta a la startup con el intraemprendedor al momento que la corporación se relaciona con la primera.

La Liga de Intraemprendedores(www.leagueofintrapreneurs.com) es la institución líder a nivel mundial que está empezando a sistematizar este concepto a través de la identificación de intraemprendedores y creando con ellos una comunidad de aprendizaje global para hacer cambios desde dentro de las organizaciones.

Algunos aprendizajes de la Liga han sido: No es común encontrar intraemprendedores dentro de las empresas. El espíritu aparece y desaparece en el alma de los empleados, lo que depende del momento personal que estén viviendo, del desempeño individual y colectivo y la cultura de sus líderes. Por lo mismo, es un ambiente o ecosistema interior que se puede crear y forma parte de la ciencia empresarial.

Hay dos disciplinas que están predominando y siendo efectivos para la creación de ambientes pro-intraemprendimiento: Scrum -desde la perspectiva de agilidad y descentralización del poder- y Etnografía -para poner a las personas al centro y diseñar productos valiosos. La mezcla entre Scrum y Etnografía permite a los equipos validar proyectos desde la perspectiva del mercado y ser efectivos en su ejecución.

Para que la ciencia empresarial y estas disciplinas tengan impacto en los resultados de las empresas y, en definitiva, en la innovación, no son sólo los equipos de intraemprendedores quienes deben utilizarlas, si no que son los líderes los que deben adoptarlas en sus rutinas diarias, ya que como hemos aprendido, “la cultura de la empresa es el reflejo de sus líderes”.

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