---

Capital social o el valor de la diversidad

A veces me gana la timidez, pero creo que no hay nada más entretenido que conocer gente nueva (y por lo mismo, viajar!). Personas que se cruzan por casualidad y que expanden nuestros universos, a veces tan acotados. Esa ha sido siempre mi reflexión después de asistir a talleres, seminarios, fiestas o eventos en general donde, salvo a un par, no conocía a nadie antes de ir.

Cuando viví fuera de Chile, mis amigos se convirtieron en mi familia. Sin la red de contactos inicial, esos amigos-familia nunca los hubiese conocido. Fueron años muy placenteros al lado de gente que nunca antes había visto. Claro que esa parte sorpresiva a veces se nos transforma en timidez, incluso miedo, o nepotismo o corrupción. La cuestión es que si no nos refrescamos con nuevas personas, nos volvemos obsoletos, ermitaños y egoístas.

Como decía Alejandra Mustakis en una columna a principios de año, debemos atrevernos a generar más encuentros improbables, salir de nuestro nicho, dejar de preguntarle siempre a las mismas personas y trabajar con la mayor diversidad posible.

Una forma en la que MASISA aplica estos principios es a través de Leanplay, por lo que les extiendo la invitación a participar de nuestras convocatorias en México, Chile, Argentina y Brasil.

Atrévanse!

Volver